martes, 9 de octubre de 2012

Interludio 3

Nos encontramos con un borracho que había huido de algún problema y nos pidió un euro para hacer una llamada. Nos dijo: “¿Sabes? La Isla del Varón es mía. Ahora es tuya”. Así me convirtió en el dueño de una pequeña isla imaginaria, lo cual parece casi una indirecta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario