miércoles, 25 de enero de 2012

Para engendrar varones, vamos a la cocina (I)

Todo el mundo sabe que los dioses beben hidromiel y, como aprendimos por una de las películas favoritas de Ralvok, “Los Cazafantasmas” (si lo niega, matadle), cuando uno te pregunta si eres un dios, tienes que responder que sí.

Para Chivone era un experimento económico, de los que tanto le gustan: la posibilidad de escapar al yugo de las multinacionales fabricando nuestra propia bebida alcóholica, una ‘cash cow’ olvidada y una vía de negocio en la que dar rienda suelta a sus lascivias empresariales.

En mi caso, era una forma de ejercer la libertad spinoziana, utilizando las capacidades de mi mente racional para doblegar las leyes de la química y la biología a mi antojo en la elaboración de un constructo que, además, me emborracharía.

Albino es que se apunta a todo.

Una tarde me acerqué por el piso con la misma cantidad de agua que de cerveza, raro en mí. También llevaba miel y globitos de colores. Ralvok y Albino se hacían cosquillas en uno de los sillones. Les lancé un par de latas y me abrí otra.

- ¿Para qué es el agua?
- Para engendrar varones -le respondí-, vamos a la cocina.

Había sacado la receta de un par de foros y la había aliñado con un par de videos demostrativos. Calentar el agua hasta que rompa a hervir, dejar que se enfríe un poco para que no caramelice, añadir la miel y el azúcar y remover. Abrí el frasco de especias de Chivone. La maricona tenía de todo. Eché una pizca de sal, algo de pimienta, nuez moscada, y piñones. “Dicen que ayuda”. Luego saqué la levadura, pero le eché un vistazo antes a la caja.

- Mierda, es química -exclamé-. Ácido tartárico y bicarbonato. ¡Necesitamos bichos!
- ¿Eso significa que no lo podemos hacer?
- Ni hablar. Dame pan, dame vino.

Chivone trajo ambos. Eché un poco de vino y el pan desmigado. Con un poco de suerte pillaríamos algo de sacharomices cerevisae y el cultivo funcionaría. Luego pedí un recipiente grande, a ser posible de vidrio, pero sólo había una garrafa de plástico. “Servirá”.

- Dicen que tomándose una pastilla de estos bichos al día te crecen el pelo y las uñas.
- ¿Me podría crecer a mí? -preguntó Chivone.
- Quién sabe.

Al terminar, Albino pinchó un globito y lo pusimos sobre la garrafa para que el aire pudiese salir pero no entrar. Respiración anaeróbica. Pusimos un poco de la mezcla en el congelador: estaba rico. Ralvok compró más cerveza y nos fuimos de fiesta. Hubo batalla de globos de agua. La garrafa, con el globito pinchado de Albino, se quedó junto a la lavadora esperándonos cual perrito pulgoso.

8 comentarios:

  1. Sabes de sobra que mi película favorita es Bambi y que los Cazafantasmas me parece una soplapollez, una alegoría romanticona del Comunismo decimonónico más trasnochado y pasado de moda que conozco. Si hasta Lenin -que no Lenny- sale en la portada!

    Ahora por tu culpa me duele más la cabeza...no te sobró algo de hidromiel en el frigo?

    ResponderEliminar
  2. Bambi es una estampita para hippies malcriados, y si de algo hacen alegoría los Cazafantasmas es del comunismo despiadado que practican cobrando dinero por salvar el mundo de muñecajos hechos con nubes de algodón gigantes xD

    Ah, ¿es que no sabes la segunda parte de la historia? Mañana te la publico xD

    ResponderEliminar
  3. Pardiez! ¿todavía te queda más moralina para politoxicómanos en paro? A la espera quedo de leerlo, aunque me veo cerca de mi fin ontológico frente a una cuerda, tras la paliza futbolística que sobreviene esta noche. Necesitaré alcoól en vena...

    ResponderEliminar
  4. Las mentiras hacen llorar al niño Jesús.

    ResponderEliminar
  5. Por cierto, poniéndome en modo Fernando Savater y sin niños de por medio. Hijos varones no es una tautología? Bah, dejalo, alcanzame ese bate...

    Por cierto, bienvenido a nuestra humilde morada mr Self destruction. No diré nada más de usted para no estropear la sorpresa. Escriba cuanto quiera, a ser posible de música de culto, discos al revés y personas en chimeneas. Bueno que huevos, me vale con que a ratos saque el látigo a pasear.

    ResponderEliminar
  6. Vale, presentame a la peña y yo escribo de lo que haga falta, contadme de qué va a tratar esto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nos tomamos unas cerves y lo hablamos más a fondo, pero básicamente consiste en escribir lo que te salga de ahí. Libertad total pero procurando que merezca la pena leerlo. Aunque la idea germen fue contar nuestras anécdotas etílico-festivas, estamos abiertos a toda crítica, crónica o texto que nos quieras enviar. Si tienes dudasmás concretas lo hablamos in personam. Un abrazo tio

      Eliminar
  7. Ok, ya iré pensando, guapo. Un abrazo, la semana que viene; si quieres, quedamos.

    ResponderEliminar