viernes, 24 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
Asfixia
Era un predecible y lento día más en la vida de Tortuga. A mediodía, mientras sus papilas gustativas saboreaban la lasaña precongelada, enviando señales de placer al cerebro, sintió un nudo en el estómago, como si hubiera recibido un puñetazo invisible.
De repente, el plato le pareció un océano, un mundo inabarcable, y la media lasaña que quedaba era como un crucero a punto de hundirse, desde su garganta hasta el recto, por sus entrañas. Ese extraño cambio en el contexto de su vida, fue a causa de un chasquido que notó en su cabeza, como si alguien apagara el interruptor de Coherencia.
Durante toda esa semana fue todo un desafío algo tan inherente a la naturaleza del hombre como es alimentarse. El mero hecho de pensar en la posibilidad de terminar ahogado, con la cara metida en un plato de alubias, o introduciendo un trozo de carne o pescado en su boca le aterrorizaba. Ahora sabía como se siente quien está amenazado de muerte, contando los segundos, a cuentagotas, sólo que con la dificultad añadida de que en realidad sólo tenía una opción encrucijada: morir asfixiado o morir de inanición.
Dos semanas después, tras levantarse una mañana con las tripas rugiendo y quejándose de la carencia alimenticia, se miró al espejo, y con las sábanas pegadas y la piel pegada a los huesos, vió en él al auténtico Jesucristo García. "No hay mal que por bien no venga" pensó. Se sintió entonces potente e invulnerable, a la vez que débil, pues no eran más que los delirios vengantivos, propios de quien no da al cerebro lo que necesita. "Voy a difundir la palabra". -dijo en voz alta, mientras acariciaba la cresta de su iguana que le miraba con indiferencia desde el terrario.
Por algún motivo, escuchó entonces una voz en el cerebro que le hizo una Gran Revelación, la Llave para liberarle de la maldición que lo atenazaba sin sustento. "Estáis gobernados por banqueros, políticos, familias poderosas y multinacionales corruptas. Pero todos ellos son en realidad reptiles con forma humana, vivís engañados, y la matriz de todas estas operaciones de control social se hacen desde el satélite hueco más cercano a la Tierra, la Luna. Ellos vienen de allí y han intentado acabar contigo al estar tan cerca de la Verdad Absoluta".
Esta revelación le llenó de valor y coraje, de modo que se dispuso a descubrir la Verdad, al resto del mundo, el ya había pagado el precio del Conocimiento con su particular via crucis para iluminar al mundo, fuera al precio que fuera. Le tildarían de loco, pero no le importaba.
En estos pensamientos andaba metido cuando se sorprendió a sí mismo degustando un delicioso plato de carne recién hecha. Quitaba las escamas y espinas con fruición, pues estas obstaculizaban el manjar. Al fin y al cabo, no se podía comer un buen filete de iguana asada todos los días.
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